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Alicante, la maldicin de la ciudad sin inversiones

Alicante, la maldicin de la ciudad sin inversiones


El municipio apenas ejecut en 2019 el 13% de las obras prometidas y lleva aos obligada a amortizar deuda financiera. El Gobierno acaba de aprobar una serie de medidas que le permitirn destinar 30 millones en plusvalas a la crisis sanitaria.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, en un pleno.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, en un pleno.
FITOI GONZLEZ

La decisin del Gobierno de Espaa de suspender en 2020 la regla de gasto de los ayuntamientos y de permitir el uso del supervit de 2019 en el prximo ejercicio permitir a los municipios cerrar planes de inversiones propios para amortiguar el impacto de la emergencia sanitaria en su economa. En la mayor parte de los casos se trata de una noticia positiva para las administraciones locales, cuya movilizacin, promovida por una amplia gama de partidos de diversas ideologas, procur una histrica derrota al PSOE en el Congreso. La lupa est ahora encima de los ayuntamientos, que son quienes tienen la responsabilidad de gestionar sus remanentes. Y ah es donde ciudades como Alicante tienen un problema, despus de demostrar que sufren un mal endmico a la hora de invertir: bsicamente porque o no lo hacen o no saben ejecutarlo.

Alicante lleg a tener 150 millones de deuda financiera despus de los dos rescates que el equipo de Gobierno, del PP, solicit entre 2011 y 2012 para poder hacer frente al pago a proveedores. Hoy en da est todo liquidado gracias a que el bajo nivel de ejecucin presupuestaria que tiene la ciudad le permite cerrar todos los ejercicios con un supervit muy importante. As, en 2017, cuando gobernaba el tripartito de izquierdas (PSOE, Guanyar y Comproms), el ndice de ejecucin de inversiones lleg solo al 20%, lo que le vali feroces crticas desde la oposicin (PP y Cs).

Al ao siguiente Luis Barcala (PP) logr acceder a la Alcalda gracias a la dimisin del alcalde socialista Gabriel Echvarri al voto de una ex edil de Guanyar, Nerea Belmonte. Barcala utiliz el supervit de 2018 para liquidar el plan de ajuste municipal que se arrastraba desde hace casi una dcada y estrangulaba la autonoma municipal de Alicante. Despus cerr su primer ejercicio con una ejecucin del 40%, un porcentaje que, sin ser ptimo, ya era del doble que el tripartito, pero que hay que entender en un contexto muy concreto: es habitual que la ejecucin se dispare a las puertas de un proceso electoral (en 2019 haba municipales).

La prueba de que el escenario importa es que, una vez superados los comicios, el problema se ha acentuado: el ao pasado el bipartito de Alicante (PP y Cs) slo ejecut un 13,4% de sus inversiones; o, lo que es lo mismo, 8,5 de 63 millones. Esto quiere decir que prcticamente nueve de cada diez euros recogidos en los presupuestos para gastar en la ciudad nunca se llegan a materializar, lo que convierte a la casa consistorial en una mquina de recaudar impuestos y pagar nminas, con un escaso retorno econmico al municipio.

Deuda a cero

El dignstico es, pues, claro: Alicante gana dinero pero no se lo gasta. Hasta el punto de que el supervit generado en 2019, de casi 50 millones de euros, ha tenido que ser utilizado parcialmente (19 millones) para liquidar lo que quedaba de deuda financiera con los bancos, a pesar de que sta era ridcula en comparacin con su presupuesto anual de 260 millones (apenas un 7%). La excusa poltica de Barcala fue, precisamente, la intencin del Gobierno de Espaa de quedarse, va decreto, con esos remanentes, algo que le llev a alzar la voz desde la Federacin Espaola de Municipios y Provincias.

El problema es que ahora que se ha gastado 19 de los casi 50 millones de supervit y ese dinero no se podr utilizar en el prximo ao para realizar inversiones en la ciudad, y todo a pesar de que el Gobierno, forzado por las circunstancias, ha dado su brazo a torcer.

Qu factores influyen en esta ejecucin tan baja? Realmente existen muchos parmetros que pueden estar relacionados en la tramitacin, pero bsicamente puede ser un dficit de direccin poltica, de escasez de recursos o simplemente de una estructura ineficaz. Se sabe, porque as lo dicen los nmeros, que es un problema que ha afectado al municipio durante aos, no solo con un determinado Gobierno; y que, hasta ahora, Alicante contaba con una deuda que liquidar, pero eso se ha acabado y es imperativo que el bipartito empiece a dar un uso a esos fondos.

En este sentido, las cuentas de 2020 ya mostraban en su concepcin una escasa ambicin a la hora de abordar las inversiones: solo se contemplan unos 16 millones, y con el proyecto de transformacin urbana ms ambicioso (la regeneracin del entorno de Cigarreras) dependiente de los fondos Edusi, que vienen de Europa. Quiz el gasto ms creativo es el que pretende iniciar un proyecto para crear un Centro de Congresos en la ciudad, pero con una dotacin minscula que le impide ser algo ms que un boceto. Que al final es lo que parece que se impone en la segunda ciudad de la Comunidad Valenciana, como si fuese una maldicin: vender la idea ms que su ejecucin.

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