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Barcelona empieza a imponer multas a vehculos por contaminacin tras aplazarlas por la crisis del coronavirus

Barcelona empieza a imponer multas a vehculos por contaminacin tras aplazarlas por la crisis del coronavirus


La ciudad y otros cuatro municipios sancionarn, a partir del prximo martes, a coches y motos sin adhesivo ambiental tras la moratoria de cinco meses por la pandemia de la Covid-19

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Vehculos circulando ayer en Barcelona.
ANTONIO MORENO

Las sanciones a coches y motocicletas sin adhesivo ambiental empiezan a imponerse el martes en horario laboral en Barcelona y cuatro municipios. Los castigos a partir de 100 euros para quienes conduzcan modelos previos a 2006 y considerados ms contaminantes se impondrn con cinco meses de retraso sobre lo programado antes de irrumpir el coronavirus.

Las multas de la Zona de Bajas Emisiones se aplazaron al inicio del confinamiento, cuando lleg a esfumarse un 75% del trfico en el rea metropolitana y la contaminacin, un 65%. Las penalizaciones se implantan cuando el vehculo privado resurge: el pasado lunes se contabilizaron en hora punta nueve de cada 10 vehculos que recorran Barcelona un ao atrs, mientras que solo entre el 50% y el 60% de los pasajeros ha vuelto a Cercanas, ferrocarriles, metros y buses, en un panorama de menos desplazamientos, paro y cada del turismo.

A la espera de si la amenaza de sanciones y la reapertura de las escuelas reequilibran porcentajes, las cifras plasman que parte de la poblacin se siente ms resguardada del virus en el automvil que en el transporte colectivo. Las ventas tambin repuntan: la compra de turismos fue en julio solo un 3,9% inferior a 2019 en la provincia de Barcelona y la de motos escal un 27,2%. “No somos focos de transmisin, pero hay miedo. Es preocupante para la sostenibilidad que el trfico se recupere ms rpido. Debemos recobrar la confianza”, admite un cargo de un operador de transporte pblico.

El vigor con el que la circulacin se rehace complica la meta que las autoridades se impusieron antes del azote vrico, cuando auguraron 50.000 vehculos menos al da en Barcelona y su entorno en 2020. “Los objetivos se mantienen, porque ha habido una recuperacin importante de movilidad en vehculo privado, pero la necesidad de reducirlos aumenta”, blande Marc Iglesias, responsable de movilidad sostenible del rea Metropolitana de Barcelona (AMB).

Cartel de la Zona de Bajas Emisiones. A. M.
Cartel de la Zona de Bajas Emisiones. A. M.

“La crisis de la Covid demuestra que el aire mejora reduciendo la movilidad y la letalidad del virus es superior en territorios ms contaminados”, aduce. Cuatro estaciones de control de la urbe superaron el tope que la Organizacin Mundial de la Salud y la Unin Europea establecen en 40 microgramos de dixido de nitrgeno por metro cbico durante ms de 15 horas en horario laboral entre el lunes y el jueves de esta semana.

Pese a reflotar la circulacin, el AMB sostiene que est “cerca” de restar 50.000 vehculos al da. “Se cumplir este ao”, pronostica Iglesias, quien estima que los coches y motos que siguen pululando sin distintivo son un 4%. Admite que la recesin ha ralentizado la renovacin a modelos ms limpios y se detectan ms furgonetas, “algunas antiguas”. El veto a vehculos de mercancas de ms edad se pospone hasta avanzado 2021.

“El escenario ha cambiado por completo. Las previsiones son excesivas en el contexto actual. Posiblemente vamos hacia menos reduccin de vehculos”, atisba Sergi Saur, director del Centro de Innovacin del Transporte de la Universidad Politcnica de Catalua. Saur ve “difcil” cumplir que 125.000 vehculos dejen de transitar en Barcelona para adecuarse a los estndares de calidad del aire en 2024 si las restricciones no se acompaan de un peaje urbano, gravando el aparcamiento segn el nivel de polucin del automvil o reforzando el transporte pblico en tramos saturados: “El trfico puede disminuir, pero una parte ser ms por impacto de la crisis econmica. En todo caso, hay una oportunidad con el teletrabajo de rebajar la movilidad interurbana”.

David Ortega, especialista de la escuela de negocios EADA, reclama un “replanteamiento post Covid” de las limitaciones: “Tenan sentido en un entorno estable y debemos ir hacia ese objetivo, pero se debera adecuar a la realidad actual, sobre todo para no daar la reactivacin econmica. La movilidad afecta a las empresas y muchas personas dependen del vehculo para trabajar”.

A su vez, Ortega pide ms incentivos fiscales para que el desplome no obstaculice la conversin a modelos hbridos y elctricos. “Se ha notado un incremento de ventas de vehculos de ocasin. Paradjicamente, se han disparado los de hace 10 o 20 aos, que tendrn problemas para entrar en la ciudad. Seguramente son personas que ven que no encontrarn trabajo”, deduce.

El presidente de la Plataforma de Afectados por Restricciones Circulatorias, David Llort, tacha de “abuso de poder” que los castigos se apliquen ahora: “Muchos no pueden cambiar de coche ni tienen combinacin en transporte pblico para ir a trabajar. No tendrn ms remedio que saltarse las restricciones. Mientras ms gente va en vehculos con etiqueta, se discrimina a quien no puede tener un coche moderno y se le expone gratuitamente al contagio en el transporte pblico”. La asociacin prepara un formulario para recurrir multas y mantiene un contencioso contra la Zona de Bajas Emisiones.

BICICLETAS AGOTADAS HASTA FEBRERO

El cuidado en protegerse de las multitudes ha impulsado las modalidades de transporte individual. Ocurre tambin con las bicicletas. Las ventas se han disparado un 50% en Catalua y han agotado los modelos ms demandados, con precios de 800 a 1.200 euros.

“No tenemos bicis. Est todo vaco. Quedan de gama alta, pero de la media no tenemos nada desde hace dos meses”, atestigua el presidente del Gremio de Comerciantes de Bicicletas de Catalua, Creu Agustina. El vendedor detalla que la paralizacin de la produccin durante el confinamiento en China -principal fabricante mundial- y el “exceso de demanda” en Europa han dejado sin existencias a los proveedores.

Aun as, las peticiones no decaen. Agustina sigue haciendo reservas de bicicletas, aunque vislumbra que no las entregar hasta “febrero o marzo”. Adems, los talleres estn repletos. “Tambin faltan recambios. Hay bicis que podemos tener un mes en espera”, afirma.

Coincide que el Bicing tambin est en auge. El Ayuntamiento de Barcelona ha registrado 20.081 altas desde que el servicio de bicicletas compartidas se restableci en mayo. Pese al dbil pulso de la ciudad, el uso del Bicing ha llegado a ascender un 7% este verano respecto a 2019, batiendo el milln de desplazamientos en julio y agosto.

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