Economía

Con COVID-19 bancos sólo prestan para producir comida (o en dólares)

Con COVID-19 bancos sólo prestan para producir comida (o en dólares)


Créditos no hay. Salvo que sean créditos agrícolas, compras a crédito o los comerciales indexados a la tasa cambiaria. Para el resto de las “gavetas” lo que hay es una doble pérdida de valor nominal y real que inició en febrero y de la que apenas pudo salvarse el sector productor de alimentos primarios gracias al decreto presidencial que concentró los préstamos bancarios para este sector en medio de la pandemia de COVID-19.

Pero una observación detallada sobre el comportamiento de los créditos permite descubrir que este mismo decreto también logró ralentizar la progresiva contracción del financiamiento bancario. Después que los préstamos al sector agrícola habían caído de 2,17 billones en enero a 1,8 en marzo, experimentaron un salto considerable hasta los 4 billones un mes después para cerrar en 8,28 billones al finalizar el primer semestre del año.

Sin embargo, esta salvación no alcanzó para todos. La cartera de manufactura cayó dramáticamente desde 2,2 billones en enero a 1,5 billones en junio. Es decir, hay 700 mil millones bolívares menos en financiamiento para fabricar bienes en el país en tan sólo cinco meses.

Lo mismo siguió sucediendo con los créditos para microempresarios, vehículos y turismo, siguieron perdiendo volumen en bolívares. Esto según los boletines mensuales publicados hasta junio por parte de la Superintendencia de Bancos en su página web.

Menos en ambas monedas

Si se consideran los montos que se habían otorgado en créditos de todo tipo para el 31 de diciembre de 2019, estos se elevaban a 10,46 billones de bolívares. Seis meses más tarde había subido a 33,71 billones, un aumento de 222,27%.

Pero en un entorno de devaluación e inflación no significa realmente un crecimiento.

Con una tasa oficial del Banco Central de Venezuela de Bs. 46.620 por dólar para el último día del año pasado, entonces los créditos eran equivalentes a 224 millones de dólares para Año Nuevo. Al cerrar el primer semestre de 2020, la tasa cambiaria había ascendido a 204.417,69 bolívares, así que los créditos para finales del primer semestre, descendieron a tan sólo 164,9 millones de dólares.

Una caída del 26,5% del valor real con respecto al dólar.

También se debe considerar el indicador de la inflación para estimar la caída del valor real en bolívares. De acuerdo al informe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, la inflación acumulada para el primer semestre del año fue de 508,47 %. Así que los créditos totales tuvieron una pérdida de 56% del valor real en bolívares al haber aumentado menos de la mitad que los precios generales.

Lo que implica también un desfase en el valor del dólar con respecto al aumento de los precios en bolívares con desventaja para quienes poseen dólares: la inflación subió 508,47% pero el valor del dólar sólo 338,47%. Así que un dólar compra 33% menos que en diciembre.

Pérdidas semestrales

En esta repartición desigual, los créditos para empresas turísticas son los que más se redujeron, y en un doble sentido, porque no sólo no subieron al mismo ritmo de la inflación sino muestran así mismo una caída del 11,68% de sus montos en bolívares.

Así que al finalizar el año pasado en turismo habían 25 mil 266 millones de bolívares en créditos bancarios. Éstos se precipitaron a 22 mil 316 millones de bolívares al finalizar junio. Por tanto, los créditos turísticos se redujeron 79,85% con respecto al valor del dólar y 82,6% en bolívares por la inflación.

En el resto de las carteras, aunque vieron aumentar sus montos en bolívares, todas perdieron la carrera contra la inflación. Incluso los créditos agrícolas, que aún con el aumento experimentado a partir de abril, sólo han subido 326,65% con respecto a diciembre pasado. Aún así, es el sector que menos perdió.

En orden descendente de lo que aumentaron en seis meses le siguen los comerciales, que aún estando indexados al valor del dólar sólo aumentaron 278,55% en bolívares; créditos al consumo con 199,47%; microempresarios 115,32%; casas 25,65%; carros 18,44% y manufactura 0,34%, la más golpeada de todas las carteras después del turismo.

Sólo en cuarentena

Considerar los créditos en comparación entre finales de febrero y junio de 2020 brinda una perspectiva enmarcada en la paralización parcial o total de las actividades productivas y de consumo en el país producto de la cuarentena por la pandemia del COVID-19.

Los créditos comerciales, que experimentaron un brinco de 74% entre marzo y abril, apenas subieron poco más del 10% entre mayo y junio, bajando además su participación a 66,13% a 58,6% de todo el dinero financiado entre marzo  junio.

Su cuota fue absorbida por los créditos agrícolas, que se dispararon en abril con un aumento del 121% pero en junio exhibieron una subida de 54,16%. Aún así, en detrimento de los comerciales, pasaron de ser del 17% al 24% de todos los préstamos.

Por el contrario, los préstamos para uso de compras por cuota o de tarjeta de crédito, única cartera que jamás ha mostrado una reducción nominal (nunca se paga más de lo que se vuelve a prestar) mostró en abril un crecimiento de 7,62% pero en junio casi se triplica, al aumentar 22,18%.

Esto significa que los venezolanos se están endeudando a un ritmo mucho más rápido que al principio de la cuarentena. Pero al mismo tiempo, estos préstamos son insuficientes, no sólo por el incumplimiento de las disposiciones de Sudeban del aumento de límites de tarjetas de créditos, sino al comparar ese aumento del 22,18% con la inflación de 128,4% del mismo mes.

Lo peor lo llevaron, de nuevo, los créditos para turismo y manufactura, los sectores económicos más golpeados por la pandemia. Los primeros perdieron 9,71% del valor nominal y los fabricantes vieron una disminución de 27,67% de sus montos en bolívares.

En la siguiente infografía podrá ver el aumento de los créditos agrícolas con respecto a las demás carteras





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