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El pelo de sus extensiones puede venir de los campamentos forzosos de uigures en China

El pelo de sus extensiones puede venir de los campamentos forzosos de uigures en China


La Mirada del Corresponsal

Se estima que en este pas hay 20.000 cazadores de pelo que buscan jvenes que quieran vender su cotizado cabello. Aunque normalmente es un negocio regulado, en ocasiones este cabello procede de campos de internamiento donde estn retenidos miles de musulmanes

Un oficial de Aduanas muestra el pelo confiscado.

Un oficial de Aduanas muestra el pelo confiscado.
AFP

Con las extensiones de pelo hay que mirar la letra pequea. Muchas veces, en la etiqueta de los paquetes que usted compra on line o en la peluquera pone “cabello humano brasileo virgen sin procesar”. No es de mujeres brasileas, sino de jvenes chinas de aldeas rurales. La presentacin es una trampa comercial por el prejuicio que hay en Occidente de que todo lo que viene de China es de peor calidad. La antroploga britnica Emma Tarlo lo explica muy bien en su libro ‘Enredo: las vidas secretas del pelo’: “La gente que trabaja en la industria es consciente de que el Made in China est mal visto, as que lo comercializan de una forma ms glamurosa”.

China, como en tantas otras cosas, es la fbrica mundial del pelo. Una especie de oro negro que acaba prolongando los peinados de millones de mujeres en todo el mundo. En el gigante asitico se estima que hay cerca de 20.000 cazadores de pelo que se dedican a recorrer las aldeas buscando a jvenes que quieran vender un cabello que nunca se ha teido, alisado ni ondulado. De ah lo de pelo virgen. Luego acaba en las fbricas, donde se almacena el pelo crudo y se apilan millones de euros en coletas.

Normalmente es un negocio regulado y controlado por las autoridades. Incluso decenas de empresas internacionales tienen sus fbricas de pelo en suelo chino. Pero, en cuanto al dilema moral, es fundamental discernir el tipo de mano de obra que hace esas extensiones. No es lo mismo que vengan de una fbrica donde los empleados estn all voluntariamente y cobran su salario, a que la mano de obra sea forzada y venga de campos de internamiento donde estn retenidos miles de musulmanes uigures. O, directamente, que el propio pelo lo hayan cortado de los cabellos de las mujeres que viven en esos campos.

Envo confiscado por EEUU

Recientemente se public la noticia de que Estados Unidos haba confiscado un envo de productos hechos de cabello humano que se cree que fueron obtenidos de forma forzada en los campos de internamiento de la provincia occidental china de Xinjiang. Los funcionarios de la Oficina de Aduanas y Proteccin Fronteriza (CBP) dijeron que haba 13 toneladas de tejidos y otros productos para el cabello por un valor estimado de 800.000 dlares.

“La produccin de estos bienes constituye una violacin muy grave de los derechos humanos y la orden de detencin tiene la intencin de enviar un mensaje claro y directo a todas las entidades que buscan hacer negocios con los Estados Unidos de que las prcticas ilcitas e inhumanas no sern toleradas en el suministro de los Estados Unidos”, ha dicho Brenda Smith, comisionada asistente ejecutiva de la oficina de comercio de CBP.

Dos oficiales inspeccionan las cajas procedentes de China.
Dos oficiales inspeccionan las cajas procedentes de China.AFP

Es la segunda vez en tres meses que este organismo emite una orden de detencin para los envos de pelo desde China. El paquete que lleg esta semana lo haba procesado la empresa Lop County Meixin Hair Product Co Ltd, con sede en Xinjiang. En esta provincia, el Gobierno chino lleva aos con una campaa de represin hacia la minora musulmana uigur. Desde 2016, las autoridades han detenidos a miles de los musulmanes de forma arbitraria -ms de un milln segn los informes de varios medios occidentales- en los llamados “campos de reeducacin”. La sede de la empresa que fabrica las extensiones se encuentra en un parque industrial de la prefatura de Jotn que aparece en varios informes internacionales por contar con mano de obra forzada procedente de los campos de internamiento.

El primer paquete con extensiones de Xinjiang que fue retenido este ao en Estados Unidos lo haba fabricado otra compaa llamada Hetian Haolin Hair Accessories, registrada en otro parque industrial en el condado de Lop, el mismo lugar donde se encuentra uno de los campos de uigures. “Los importadores estadounidenses debern demostrar que la mercanca no fue producida con trabajo forzado si quieren venderla dentro del pas”, dijo entonces la nota de Aduanas.

En diciembre, un diario local de Lop sac un artculo en el que se presuma de que los “graduados de los centros de educacin -campos de reeducacin-” ya estaban trabajando en las fbricas de la zona, incluida la que procesaba el pelo que luego se enviaba a Estados Unidos y a otros pases de Europa, donde hay compaas que tambin son clientes de las distribuidoras que trabajan con estas fbricas.

Desde Pekn siempre han defendido que los campos en realidad son “centros de capacitacin laboral voluntaria”, dirigidos a combatir las “ideas extremistas”. El New York Times public hace unos meses unos documentos -“filtrados por un miembro del establishment poltico chino que solicit el anonimato y expres la esperanza de que su divulgacin evitara que los lderes del partido escapen de la culpabilidad de las detenciones masivas”- sobre la vigilancia y el control de la poblacin uigur en Xinjiang.

Poco despus, un consorcio de periodistas de varios pases confirm con ms detalle cmo estas minoras eran encerradas, adoctrinadas y castigadas. La cadena alemana Deutsche Welle (DW) tambin public que, segn sus investigaciones sobre el terreno, los detenidos en los campos podan incluso “elegir” sus delitos. Como el caso de una mujer que poda escoger entre los delitos de “llevar hijab, rezar o contactar a parientes en el extranjero”.

En marzo, el Instituto de Poltica Estratgica Australiana (ASPI) sac un minucioso informe que demostraba cmo la represin de Pekn contra los uigures de Xinjiang iba an ms all: habran enviado a miles de ellos, algunos directamente desde los campos de detencin, a fbricas que abastecen a algunas de las marcas ms grandes del mundo. Entre ellas estaran Nike, Apple, Huawei o BMW. “Lo hacen en condiciones de trabajo forzado”, aseguraba el informe.

Esta semana hemos conocido gracias a otro documento revelado por la agencia The Associated Press (AP) el control forzado de la natalidad entre uigures y otras minoras musulmanas. Lo que muchos han bautizado como un “genocidio demogrfico”. Las autoridades chinas habran sometido a miles de mujeres a prcticas como la implantacin de un DIU (dispositivo intrauterino) y abortos forzados. Tursunay Ziyawudun, una ex reclusa de los campos de detencin dijo que mientras haba estado all, las autoridades le haban aplicado inyecciones hasta que dej de tener el periodo y la patearon muchas veces en el vientre durante los interrogatorios.

El negocio del pelo

Las fbricas de China -que transforman el pelo humano en extensiones- pueden producir al da una cantidad de pelo que abarcara cinco kilmetros, 1.825 al ao. Si juntamos lo que producen anualmente otras cuatro fbricas ms, podramos tejer una particular Ruta de la Seda de pelo oriental que podra unir China con Espaa. Y si ya sumamos los miles de kilmetros de cabello que se recogen en todo el gigante asitico podramos tejer una capa que envuelva el planeta varias veces.

Lejos de la polmica por las extensiones que puedan venir de los campos de Xinjiang, estamos hablando de una industria millonaria en auge dentro del mayor exportador mundial de cabello humano. Incluso hay varias distribuidoras espaolas que se trasladaron a China -cumpliendo todas las regulaciones y derechos humanos (segn sus estatutos) y lejos de Xinjiang- y establecieron all sus fbricas. Normalmente estas compaas suelen trabajar con dos tipos de pelo: el virgen y el procesado. El primero no tiene ningn tipo de qumico. El procesado es el pelo que se decolora y se convierte en un rubio platino.

Hace unos meses, en un reportaje publicado en este peridico, el director general de una de estas compaas, Elih Molina (de la distribuidora Nair Hair, con sede en la ciudad de Qingdao, al sureste de Pekn), explicaba el por qu de la alta demanda del peo chino: “La mujer asitica no se tie. Tiene un pelo negro azabache, natural, y ese pelo lo va a mantener hasta la vejez. No es como una europea que de adolescente ya se empieza a teir. Y, adems, dedican mucho tiempo al cuidado de su cabello con productos naturales. Eso hace que sea un pelo tan bueno y demandado”.

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