Economía

El pequeño inversor le declara la guerra a un Wall Street muerto de miedo

wall

La democratización de las operaciones bursátiles por medio de aplicaciones y redes sociales provocó esta semana una guerra en Wall Street en la que por primera vez los grandes fondos fueron los derrotados; con 20.000 millones de dólares y mucho orgullo perdido en el campo de batalla, y tras la que se abre un dilema regulador y sobre un sistema que los grandes brokers controlaban.

Después de un 2020 lleno de sobresaltos; no es una sorpresa que esta semana los gerentes de los grandes fondos de fondos de Manhattan estuvieran pendientes de cuál era el siguiente movimiento bursátil que iba a realizar “Deepfuckingvalue”; uno de los líderes de la revolución del foro Wallstreetbets en Reddit.

Deepfuckingvalue, cuyo nombre es Keith Gill ; consiguió desde el sótano de su casa en Massachusetts ganarle la partida a fondos como Melvin Capital; que habían amasado un gran volumen de opciones en corto, el derecho de vender acciones de un valor mayor en el futuro embolsándose la diferencia, de GameStop; una tienda minoristas de videojuegos en decadencia.

Gill no estaba sólo. Desde Discord, un conjunto de salas de chat convertidas en un parque virtual, y Wallstreetbets, un subforo de Reddit con millones de miembros que invierten de media solo unos pocos de miles de dólares en bolsa; la mayoría a través de la aplicación sin comisiones Robinhood, se sumaron a una batalla épica.

Al compás del meme

Al grito de “aguanten! aguanten” y “hasta la luna”; millones de pequeños inversores elevaron el precio de las acciones de GameStop; que hace menos de un año estaba a 4 dólares, a más de 400. Los cines AMC; Nokia y los auriculares Koss; fueron otros de sus objetivos que provocaron una sangría en los grandes fondos de inversión.

Para reducir las pérdidas; estos grandes operadores de Wall Street se vieron obligados a cubrir posiciones en corto con la compra de acciones en masa; algo que desencadena un aumento aun mayor del precio, lo que se conoce como “short squeeze”; un fenómeno por el que grandes fondos de inversión podrían haber perdido 20.000 millones de dólares y que en el caso de Melvin Capital obligó a una inyección de 3.000 millones de emergencia.

“Muchos ven esto como una señal de que el implacable mercado alcista finalmente terminará entre sangre y lágrimas”; indicó en un comentario Yves Bonzon, jefe de inversiones del banco suizo Julius Baer.

Por primera vez en la historia; los pequeños inversores, obligados a bailar al ritmo de los grandes de Wall Street durante décadas, tomaron el control; provocando varios “short squeeze” simultáneos y el mayor aumento de la volatilidad en dos años y un volumen de transacciones al nivel de los días de la crisis de 2008.

El fenómeno de GameStop lleva gestándose durante años y ya se puso a prueba con la impresionante subida de Tesla contra los análisis de muchas luminarias de Wall Street; al tiempo que ha sido animado por personalidades como Elon Musk, fundador de Tesla.

A Musk solo le hizo falta un tuit con la palabra “Gamestonk” (un guiño a un meme) el día 26 para lanzar por encima de los 300 dólares el precio de la acción de GameStop; mientras que “Deepfuckingvalue”, que acumuló opciones a largo de GameStop desde 2019; le procuró más de 25 millones de dólares en una inversión inicial de 50.000.

Robinhood, el amigo de Wall Street

Detrás de esta democratización bursátil está la aplicación Robinhood; que permite desde el móvil invertir con facilidad y sin comisiones y utilizar recursos como el apalancamiento o la compra de opciones e incluso optar a técnicas tan complejas como las “Iron Condor”; una combinación de diferentes opciones.

Gracias a Robinhood, que nació con la promesa de “dejar el pueblo operar en bolsa”; los millennials y ahora también la generación Z se han aficionado a la bolsa, entendiendo sus corrientes fundamentales y utilizándolas como en un juego.

La Comisión del Mercado de Valores multó a Robinhood; recientemente por no explicar que en realidad su manera de hacer dinero es aportando un gigantesco volumen de ordenes de compra-veta a grandes fondos como Citadel y obtiene un beneficio en las diferencias de precios generadas entre la orden y la ejecución.

Esa dicotomía se puso en evidencia esta semana cuando Robinhood limitó las operaciones en los valores más afectados por la especulación y los inversores se levantaron en armas contra la misma aplicación que les ha permitido operar en bolsa; hasta el punto de protestar en la calle.

La SEC, por ahora; se ha puesto del lado de los pequeños inversores y aseguró el viernes que investigará las limitaciones impuestas por Robinhood; aunque ha quedado en evidencia por su incapacidad de actuar ante estos movimientos especuladores.

Curiosamente muchos de los defensores del pequeño inversor son multimillonarios. “En el momento de la verdad; conocimos quién es el verdadero cliente que preocupa a Robinhood”; explicaba este fin de semana Tyler Winklevoss, uno de los fundadores de Facebook y inversor en criptomonedas; quien no para de defender al “pueblo” frente a la dictadura de los fondos.

También pueden gustarte

Leer más