Farándula

La mujer que inspiró “El Principito”

Para muchos expertos en el tema, “El Principito” no es más que un relato de la tormentosa relación entre Antoine de Saint-Exupéry y la salvadoreña Consuelo Suncín-Sandoval Zeceña.

La relación de ambos duró 13 años y estuvo repleta de dolor, para muchos esta mujer representa a la rosa de El Principito.

Consuelo escribió en 1945, unos años después de la desaparición de Saint-Exupéry, “Memorias de la rosa”, un manuscrito donde describe su relación con el escritor.

Dicho manuscrito estuve guardado durante décadas y fue hallado años después de su muerte y publicada en el año 2000.

Quién fue “la rosa” del Principito

Consuelo Suncín-Sandoval Zeceña nació en El Salvador en 1901.

Ella provenía de una familia acomodada, dueñas de tierras  y cafetales. Cuando era joven se dedicó a la pintura y a escribir.

Al momento de conocer al autor de El Principito ya era una mujer divorciada y viuda.

Era esta la razón por la que los amigos y personas cercas a Saint-Exupéry la consideraban una cazafortunas e inmoral.

Ella llegó a contar pequeñas mentiras alrededor de su historia para que no la juzgaran tanto y pudieran aceptarla.

Consuelo conoció a Antoine en Buenos Aires, e 1930.

Él trabajaba ahí como piloto comercial de servicios de mensajería.

El amor fue inmediato y al siguiente año ya se estaban casando y ella se convirtió en la condesa Cosuelo de Saint-Exupéry.

Sin embargo, Consuelo o tuvo la suerte de que los franceses la aceptara y la familia aristócrata de Antoine la rechazaba ferozmente.

Su propia cuñada, la etiquetaba de  mujerzuela.

Y su relación con el autor se fue deteriorando.

En su manuscrito “memorias de la rosa”, consuelo describe al autos de El Principito como alguien egoísta, infantil, cruel que tenía muchas amantes.

Describía su relación como tormentosa.

Debido a esto los críticos creen que Antoine escribió El Principito para retratar su relación y a la vez para pedirle perdón a Consuelo.

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