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Los CDR ‘guillotinan’ al Rey pero apuntan hacia los partidos independentistas


El independentismo ha perdido las calles. La semana en la que se convocaron protestas por la sentencia del Tribunal Supremo que confirmaba la inhabilitacin del ya ex presidente de la Generalitat, Quim Torra, y los aniversarios del 1-O y de la huelga soberanista del 3-O, slo ha sacado a protestar ms de un centenar de personas en cada una de ellas. Incluso las movilizaciones en las que se esperaban ms violentas, las que habitualmente se amparan bajo la convocatoria de los Comits de Defensa de la Repblica (CDR), acabaron con ms de una docena de detenidos en los dos das principales de incidentes, la protesta por la inhabilitacin de Torra y la efemride de las votaciones del primero de octubre.

Eso s, fueron las ms vistosas. No slo por los tradicionales lanzamientos de objetos, como piedras o barras de hierro, a la polica, las quemas de contenedores para hacer barricadas ante la llegada de los Mossos d’Esquadra o de banderas espaolas, sino tambin por el uso de cabeza de cerdos cortadas para dejarlas a los pies de los agentes que custodiaban la Delegacin del Gobierno en Catalua situada en Barcelona.

Precisamente, la aparicin de estas cabezas de cerdo cortadas, para simbolizar el rechazo a Espaa y a su Monarqua, tuvo su punto culminante en las protestas del pasado fin de semana cuando medio centenar de un grupo de CDR, convocados por las redes sociales con muy poco margen, acudieron a la plaza Urquinaona de Barcelona, epicentro de las protestas de hace casi un ao tras la sentencia por sedicin del Tribunal Supremo, para expresar su rechazo al Estado y reclamar la independencia. Para ello colocaron una guillotina de cartn con una foto del rey Felipe VI y una cabeza de cerdo para as recordar que este sbado se cumplan tambin el tercer aniversario del discurso del monarca tras el 1-O en el que fue muy duro con la actuacin de los independentistas y expres su “entrega al entendimiento y la concordia entre espaoles” as como su compromiso “con la unidad y la permanencia de Espaa”. Por eso, la guillotina llevaba el lema ‘Ni olvido ni perdn”.

Los mismos manifestantes colocaron poco despus otra guillotina muy similar en la Via Laietana, frente a la Jefatura Superior de Polica de Catalua, que estaba custodiada por agentes Antidisturbios para evitar incidentes. No fue la nica accin contra el Rey este fin de semana en Catalua, en Girona, los CDR quemaron un mueco del monarca colocado en una estructura de cartn y dos banderas espaolas en la plaza 1 d’Octubre.

Hubo ms ejemplos en otros municipios catalanes de estos montajes contra el Estado. En una rotonda a la entrada de Cass de la Selva (Gerona) se poda ver una guillotina con un mueco y debajo la cabeza de un cerdo con corona. No era la nica. Al lado haba otra decena de cabezas de cerdos seccionadas, colgados de cruces con la inscripcin de personas o entidades sealadas por el independentismo como “Espaa”, “Borbones”, “Polica Nacional”, “Guardia Civil”, “Ejrcito Espaol”, “PP”, “Ciudadanos”o “Vox”.

Tambin haba una referencia al que hasta hace poco era consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, quien fue atacado reiteradamente por amplios sectores del independentismo por la represin de los Mossos d’Esquadra con las personas que cometan incidentes graves durante las protestas, tanto las de hace un ao a raz de la sentencia, como otras ms anteriores en cortes de carreteras o por la celebracin de la fiesta de la Constitucin. Incluso el entonces presidente Torra afe las cargas policiales. Este montaje fue ampliamente criticado por las redes sociales por partidos y entidades constitucionalistas que reclamaron una investigacin para determinar si las personas que lo haban colocado podran haber cometido un delito.

Pero el independentismo no slo tiene como enemigo a la Monarqua. Ahora tambin apuntan hacia los partidos polticos del Govern. Esta semana, durante la concentracin por el 1-O, los concentrados lanzaron pancartas con la foto de dirigentes nacionalistas contra los Mossos que estaban en la Generalitat. Les afearon que no haban cumplido el mandato popular de la independencia. Adems de bajar en nmero, las movilizaciones empiezan a apuntar hacia los polticos secesionista que las han alentado frustrados y estafados al no ver cumplidas las promesas que les hicieron. Habr que ver si este descontento soberanista se plasma en las calles aunque con otra cara en la diana o bien se refleja en las urnas de las elecciones autonmicas que estn a la vuelta de la esquina.

El sbado un centenar de personas de la izquierda independentista protestaron alrededor del Palau de Justicia de Barcelona, sede del Tribunal Superior de Justicia de Catalua (TSJC), con motivo del tercer aniversario de la huelga soberanista del 3-O para denunciar la “represin” del sistema judicial. Convocadas por la Plataforma 3 de Octubre, que integran diversas entidades, organizaciones y sindicatos independentistas alternativos, as como formaciones polticas como la CUP, los manifestantes intentaron rodearo el edificio pero por motivos de seguridad y por ser pocos convocados decidieron pasar por delante.

Secesin por “desgaste”

El nuevo partido de Carles Puigdemont, JxCat, ha fijado como estrategia el desgaste del poder del Estado en Catalua a travs de la confrontacin pacfica para lograr la independencia. As se aprob en la ponencia poltica del congreso fundacional de la formacin. JxCat defiende que las prximas elecciones en Catalua deben abrir la puerta a un nuevo embate por la repblica catalana, muy particularmente si las listas independentistas superan el 50%.

En ese escenario, el partido considerar solicitar la intervencin de la Unin Europea (UE) para forzar un referndum, segn consta en la ponencia: La defensa de Europa es convertir el proceso cataln en una oportunidad para solidificar los valores y la Europa de los derechos, la Europa de la ciudadana.

Junts asume plenamente, como estrategia para alcanzar la plena efectividad de la independencia de Catalua, la confrontacin con el Estado utilizando la desobediencia civil y la no cooperacin de manera democrtica, por lo que puso en el centro de la sospecha a los funcionarios autonmicos que deben hacer cumplir la legislacin actual, incluso la estatal, como los Mossos d’Esquadra. Adems, la ponencia seala que para culminar la independencia har falta una revuelta democrtica como en octubre de 2017.

La formacin defiende que la confrontacin no es incompatible con forzar un dilogo con el Estado (que desemboque en un referndum acordado), o alcanzar la independencia al margen de toda negociacin (primero de facto y luego de derecho). Apuesta por hacerlo desde la unidad entre independentistas, dando cabida, en especial, a personas que nunca han estado afiliadas a un partido, la juventud que acaba de formular su compromiso con la libertad y el futuro del pas y las personas recin llegadas con voluntad de echar races en Catalua.

El presidente de JxCat, Carles Puigdemont, hizo un llamamiento a superar la barrera del 50% de votos independentistas en las prximas elecciones catalanas e inst a sus seguidores a no perder la paciencia y perseverar hasta conseguir el objetivo de la independencia de Catalua, sin plantearse recular aunque el camino sea duro.

En el congreso JxCat tambin acepta la doble militancia hasta que haya una eventual confrontacin electoral y reconoce los espacios ideolgicos liberal, socialdemcrata y de izquierda dentro de la organizacin. De esta forma, abren la puerta a que muchos miembros del PDeCAT militen en la formacin a la espera de saber si se presentan en una lista conjunta.

El partido tambin sita el cataln como el elemento ms claro de reconocimiento de Catalua como nacin, llama a hacer de ella un elemento vertebrador e integrador de quienes viven y trabajan en Catalua, y defiende que sea lengua vehicular en la escuela y en las administraciones.

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