Política

Los hoteleros mallorquines, pendientes del final de la era Trump y la ‘guerra cubana’

Los hoteleros mallorquines, pendientes del final de la era Trump y la 'guerra cubana'


El candidato republicano ha estado torpedeando la actividad de las grandes cadenas y respaldando las demandas multimillonarias de los exiliados cubanos. Lleg a prohibir la entrada de Escarrer en EEUU.

Foto de archivo de Sim

Foto de archivo de Simn Pedro Barcel, Miquel Flux y Gabriel Escarrer Juli, responsables de Barcel, Iberostar, Meli y Barcel, tras un encuentro estratgico en 2007 dirigido a ampliar su presencia en el Caribe.
CATI CLADERA

Si algo tienen las elecciones presidenciales de EEUU es su capacidad para mantener en vilo a tantos millones de personas ms all de sus fronteras. El inters por saber que depararn los ltimos escrutinios en Michigan o Wisconsin trascienden cualquier divisoria planetaria por los mltiples intereses en juego. Entre ellos, los de las grandes cadenas hoteleras mallorquinas que operan en Cuba, pendientes de una salida de Donald Trump que pondra fin al conflicto que mantienen con el gobierno estadounidense.

Marcas como Melia, Iberostar, Blau Hotels -del Grupo Roxa- o Barcel estuvieron batallando con la Administracin Trump antes de que la pandemia de la Covid-19 arrasara con todo. El motivo, las multimillonarias indemnizaciones que reclaman los descendientes de expropiados cubanos: el rgimen castrista los desposey de sus terrenos y ahora piden una compensacin a los empresarios que se vieron beneficiados. La demanda no tendra mayor recorrido de no ser por que el Gobierno de EEUU se puso de su lado.

El conflicto alcanz cotas hasta el momento insospechadas a principios de este ao, cuando el Departamento de Estado de EEUU lleg a personalizar el enfrentamiento declarando persona non grata al CEO y vicepresidente ejecutivo de Meli, Gabriel Escarrer, y prohibindole la entrada en el pas.

No solo Meli: todas las cadenas hoteleras mallorquinas y del resto de Espaa pusieron a sus equipos jurdicos a trabajar para blindarse legalmente contra las acometidas de la Administracin Trump, tras las que la mayora de analistas ven una estrategia para frenar la inversin en Cuba y torpedear las relaciones comerciales del pas caribeo. A pesar de las presiones polticas, los empresarios han encontrado un parapeto en la legislacin de la propia Unin Europea (UE), que los protege sobre posibles injerencias injustificadas del todava principal mandatario estadounidense.

Precisamente, Trump ha cimentado buena parte de su tirn entre la poblacin latina ganndose a exiliados por la Revolucin Cubana y sus descendientes. No es casualidad que el Departamento de Estado decidiera tomar parte activa en el conflicto con los hoteleros apoyando a sus ciudadanos. Para ello desempolv un artculo de la ley Helms-Burton que faculta al Gobierno de EEUU para defender los derechos de los exiliados cubanos y sus descendientes e iniciar acciones contra “extranjeros que hayan confiscado bienes de nacionales estadounidenses o traficado con dichos bienes”.

Tampoco es casualidad que la principal firma de abogados que dirige las reclamaciones contra los hoteleros est afincada en Florida, principal foco de acogida de la inmigracin cubana y, dicho sea de paso, uno de los estados clave de la jornada electoral que ha acabado decantndose del lado de Trump. La firma de Rivero Mestre representa los intereses de varias de las familias demandantes -Snchez-Hill, Lpez Regueiro, Echevarra, Mata…- y ya solo sus reclamaciones a Meli ascienden a ms de 140 millones de euros.

La figura legislativa contemplada por la UE para proteger los intereses de los empresarios europeos es la del Estatuto de Bloqueo, diseado precisamente para atajar sanciones o actuaciones extraterritoriales dictadas desde la Casablanca. Desde el Ministerio de Turismo del Gobierno de Espaa, por otra parte, se ha manifestado siempre el apoyo incondicional a las empresas espaolas amenazadas. Un apoyo que escenific la propia titular del ramo, Reyes Maroto, en una visita a Cuba el pasado ao.

Por otro lado, un juzgado de Palma de Mallorca archiv tambin el pasado ao una demanda contra Meli por estos mismos motivos. La jueza se inhibi al declararse no competente para resolver sobre cuestiones relacionadas con expropiaciones de terrenos en otros pases.

Pareca que la pandemia haba propiciado un circunstancial e indefinido alto el fuego, pero el Gobierno de EEUU reanud las hostilidades el pasado septiembre prohibiendo a sus ciudadanos alojarse en cualquier establecimiento de las cadenas espaolas en Cuba.

La responsable del Departamento de Estado, Carrie Filipetti, reconoci que no se haba avisado al Gobierno de Espaa de esta medida. “Hemos dicho muchas veces a nuestros socios internacionales que es muy importante que no pongamos el inters comercial por encima de los principios y valores morales, y hemos visto que esos hoteles se usan para enriquecer a los militares cubanos”.

De esta manera, EEUU est instando a los turistas estadounidenses que viajen a Cuba a alojarse en domicilios particulares. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, explic que “estas medidas buscan privar al rgimen cubano de los recursos que usa para oprimir al pueblo cubano y financiar su interferencia en Venezuela”.

Meli es la es la cadena espaola con mayor presencia en Cuba, con un total de 39 hoteles. Le sigue Iberostar con 17 establecimientos y completan la lista otras cadenas como Barcel, Globalia o NH. En total, son 64 los hoteles espaoles que figuran en la lista de los 453 establecimientos prohibidos por la Administracin Trump.

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